Tiene su origen en la provincia de San Juan, Argentina, una región olivícola caracterizada por condiciones edafoclimáticas excepcionales: clima árido, elevada amplitud térmica, alta radiación solar y suelos de buen drenaje.
Estas características, junto con prácticas culturales tradicionales y métodos de elaboración cuidadosos, dan lugar a aceites de gran estabilidad frente a la oxidación y notable complejidad sensorial.